11 de julio de 2008


Él me pidió que no dijera nada, pero yo lo voy a traicionar para engrandecerlo: Chilavert me pagó todo el tratamiento que me salvó la vida, incluyendo una operación de corazón. Este hombre, que no me conocía, llamó por teléfono, preguntó cuánto era el dinero que estaba faltando y lo puso.

(AUGUSTO ROA BASTOS, novelista paraguayo, agradeciendo en Enero de 1999 a su compatriota la mano que le había dado para poder gozar de lo que él denomina "mi segunda vida". El escritor pasaba por un mal momento económico y varias personalidades acudieron en su ayuda en un intento de pagar la intervención quirúrgica que le diera la chance de seguir viviendo)

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